En su fundación, en 1822, la nación brasileña ya venía con un defecto: a diferencia de las colonias hispanohablantes de América Latina, no se convirtió en una república, sino en una monarquía. El primer jefe de Estado fue el emperador Pedro I, originalmente príncipe heredero de Portugal.
Pero aunque Pedro I se comprometió a detener la importación de esclavos, los terratenientes traficantes de esclavos hicieron caso omiso de la medida. La élite blanca consideraba que la explotación y la represión de otros seres humanos era su derecho, que justificaba con argumentos racistas.
Cabe destacar que la Independencia de Brasil no esta ligada a ningún acontecimiento de guerra, directa ni indirectamente; sino que se debió principalmente al debilitamiento de Portugal tras las guerras de Napoleón desde el año 1808.
El navegante Pedro Alvares Cabral llega a Brasil el 22 de abril de 1500. Y a partir del 1534 se inicia el asentamiento permanente de los portugueses, quienes durante los próximos 300 años ocuparían el territorio actual de Brasil.
En 1808, Portugal es invadida por el emperador Napoléon Bonaparte obligando a la familia real al exilio. Siendo la principal causa de la Independencia de Brasil, la invasión -por parte de las tropas de Napoleón- de la Península Ibérica.
Ante estos hechos, los británicos ofrecerán protección a la familia real portuguesa y a su extensa corte para abandonar el país en dirección a Brasil. Encabezada por el regente Juan (Lisboa, Portugal, 1767-Lisboa, Portugal, 1826) y su esposa la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hija de Carlos IV, la expedición transportará a más de 10.000 personas. La corte se instalará en un principio en Salvador de Bahía donde llegará en enero de 1808, para establecerse definitivamente en Río de Janeiro.
La historia de Brasil es el relato de una enorme promesa. La historia de una nación que, más que ninguna otra, cumplía los requisitos para ser pacífica y próspera.





¿Por qué Brasil no ha sido capaz de cumplir su gran promesa? ¿Por qué unos 63 millones de brasileños viven por debajo del umbral de la pobreza? ¿Por qué la inseguridad alimentaria afecta a 125 millones de personas? ¿Por qué solo el 1% de la población concentra el 50% de la renta nacional y por qué menos del 1% de los propietarios de tierras agrícolas poseen el 45% de la superficie ruraldel país?
¿Por qué hay tan pocos afrobrasileños en puestos directivos, aunque más de la mitad de la población es negra? ¿Y por qué son asesinadas 50.000 personas cada año, es decir, 130 cada día? El «país del futuro», que tanto elogió el escritor vienés Stefan Zweig en 1941 tras reconocer un enorme potencial en él, sigue esperando ese futuro, 200 años después de su Independencia.



