Un 23 de mayo de 1947, el fenómeno social y político que el entonces Coronel Juan Domingo Perón había encabezado en 1945, fue legalmente constituido con la creación del Partido Justicialista, en el cual se concentraron todos los ideales que perduran hasta hoy.
A fin de evitar un culto a la personalidad, Perón aceptó la propuesta del Dr. Stafforini, colaborador y experto en derecho laboral, de llamarlo “Partido Justicialista” remitiendo así a las consignas de justicia social reclamadas por los trabajadores.
El modelo sindical argentino fue concebido por Perón en los años de su primera presidencia. Respondió a la necesidad de organizar a las y los trabajadores en un proceso de creciente industrialización del país, donde florecía el crecimiento económico año tras año y cada rama veía incrementada su producción.
La participación del sector del trabajo en el ingreso nacional llegó al 50% –el famoso fifty-fifty– y fue posible gracias a la implementación de exitosas medidas, como el salario mínimo, el aguinaldo, las vacaciones pagas y la sanción de la ley 14.250 de convenciones colectivas, que proporcionó a las organizaciones sindicales la posibilidad de discutir salarios y condiciones de trabajo anualmente, constituyéndose a lo largo de los años en una herramienta redistributiva
En palabras del propio Juan Domingo Perón, en la apertura del Congreso en 1947:
“Por eso también he dicho muchas veces que este movimiento que nosotros representamos, que ahora está detrás de un hombre, ha de transformarse paulatinamente para colocarse detrás de una bandera y detrás de un ideal. De esa manera le habremos dado el sentido de perennidad a que me he referido.”





