En 2020, la ONU designó el 7 de septiembre como el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo puro. Desde hace dos años, esta jornada busca concientizar acerca de los efectos que la contaminación atmosférica tiene en la salud humana y el medio ambiente.
A diferencia de las demás contaminaciones, la polución del aire tiene una particularidad que complejiza su erradicación: es sumamente silenciosa. Sin estudios profundos, es difícil percibir el olor del aire sucio o la falta de visibilidad del cielo. Sin embargo, los efectos son reales.
En base a eso, el Día Internacional del Aire Limpio se crea para:
- Concientizar sobre la importancia de respirar aire de calidad.
- Promover medidas de mitigación para enfrentar la contaminación atmosférica.
- Dar a conocer la contaminación del cielo como una problemática de la actualidad.
- Entender al cielo como un patrimonio global, sin fronteras, que necesita del compromiso de todos para ser preservado.
El lema de este año es «El aire que compartimos todos». Con este recordatorio, se busca hacer hincapié en la contaminación atmosférica como un problema que no conoce de fronteras. Más allá de que existen ciudades más contaminadas que otras, el cielo es uno y la contaminación forma parte de todos, he aquí la importancia de que el compromiso sea global, sin excepciones.


