Así anunció el Vaticano la muerte del Papa Francisco: «A las 7.35 regresó a la Casa del Padre»
El Papa Francisco ha fallecido este lunes, dejando a la Iglesia católica huérfana de una de sus figuras más transformadoras del siglo XXI. Argentino de nacimiento, Jorge Mario Bergoglio rompió moldes desde el primer momento: fue el primer Papa latinoamericano, el primer jesuita en ocupar el cargo y, además, un hombre profundamente conectado con sus raíces familiares, que siempre reivindicó con naturalidad y orgullo.

El Papa Francisco falleció a primera hora de la mañana. En concreto a las 7.35 horas en su residencia de la Casa de Santa Marta, según anunció el Vaticano en una escueta nota firmada por el cardenal y camarlengo Kevin Joseph Farrell apenas un par de horas después, a las 9.45.
«Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre«, afirmó Farrel al inicio del comunicado.
«Toda su vida (la de Francisco) estuvo dedicada al servicio del Señor y de Su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados», prosiguió, refiriéndose a la obra del difunto Papa.
«Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino», zanjó el camarlengo.

Bergoglio nació en Buenos Aires en 1936. Hijo de Mario José Bergoglio, un ferroviario italiano emigrado desde la región de Piamonte, y de María Regina Sívori, argentina de ascendencia genovesa, fue el mayor de cinco hermanos: Alberto Horacio, Óscar Adrián, Marta Regina y María Elena. De todos ellos, solo María Elena, la benjamina, sobrevive. Vive en Ituzaingó, una localidad de la provincia de Buenos Aires, y ha sido una de las pocas voces familiares en hablar públicamente sobre la vida privada del Pontífice.
En una entrevista tras su elección en 2013, María Elena describía a su hermano como «un hombre de fe y de familia, con los pies en la tierra». Y esa tierra siempre fue compartida con una red familiar discreta, pero profundamente vinculada a su misión pastoral.
Entre los sobrinos del Papa destaca José Bergoglio, hijo de María Elena, con quien mantenía una estrecha relación. José fundó la organización social «Haciendo Lío», inspirada en una frase emblemática que Francisco pronunció en Río de Janeiro: «Hagan lío». La fundación se dedica a proyectos de inclusión, especialmente entre jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Hoy, tras su fallecimiento, el mundo recuerda no solo al líder espiritual, sino también al hombre de familia, nieto de campesinos italianos, hermano mayor y tío cercano. Un legado humano que, al igual que su pontificado, deja huella.


